”Hasta donde podemos discernir, el único propósito de la existencia humana es encender una luz en la oscuridad del mero ser. Incluso se podría suponer que así como el inconsciente nos afecta, también el incremento de nuestra conciencia afecta al inconsciente.” – Carl Jung.
miércoles, 15 de agosto de 2018
viernes, 13 de julio de 2018
Cita de/quote from Rainer Maria Rilke:
“Perhaps all the dragons in our lives are princesses who are only waiting to see us act, just once, with beauty and courage. Perhaps everything that frightens us is, in its deepest essence, something helpless that wants our love.”
“Quizá todos los dragones de nuestra vida son princesas que sólo esperan vernos actuar -sólo una vez- con belleza y valor. Tal vez todo lo que nos asusta es, en su esencia más profunda, algo indefenso que sólo ansía nuestro amor.”
“Perhaps all the dragons in our lives are princesses who are only waiting to see us act, just once, with beauty and courage. Perhaps everything that frightens us is, in its deepest essence, something helpless that wants our love.”
“Quizá todos los dragones de nuestra vida son princesas que sólo esperan vernos actuar -sólo una vez- con belleza y valor. Tal vez todo lo que nos asusta es, en su esencia más profunda, algo indefenso que sólo ansía nuestro amor.”
domingo, 10 de septiembre de 2017
La sombra y la proyección en la vida cotidiana.
La sombra incluye todo lo que es desconocido para la conciencia, que puede ser tanto de naturaleza negativa como positiva. La técnica más útil y reveladora para descubrir a la sombra es observar nuestras reacciones hacia las personas, objetos y acontecimientos del mundo exterior.
La reactividad indica que nos hemos divorciado de una característica propia que deberíamos reincorporar; en cada caso, la intensidad de la reacción refleja el grado en que ese material “externo” existe a nivel interno.
Nuestra perspectiva personal tiñe todo lo que creemos registrar como realmente es. Para comenzar a identificar a nuestra sombra, precisamos darnos cuenta de la gran capacidad para proyectar de la mente, en lugar de arrogarnos certezas que sólo son válidas a nivel subjetivo.
Todo lo que admiramos o rechazamos existe en nuestro interior. Las proyecciones condicionan nuestros vínculos. Vemos en los demás nuestros aspectos proyectados y tendemos a cristalizarlos, ya sea porque:
1 - atraemos a personas que los espejan,
2 - interpretamos su comportamiento en función de nuestras características inconscientes, o
3 - las inducimos a actuarlas.
El resultado es una relación ilusoria con los demás, y nuestro entorno se convierte en una réplica de los aspectos desconocidos de nuestro propio ser.
Como afirmó Carl Jung, en el camino de la vida, detrás de infinidad de disfraces, nos encontramos una y otra vez con nosotros mismos.
Es importante aclarar que la proyección no es algo malo o bueno, sino, simplemente, una característica de todo ser humano. No es necesario esforzarnos para dejar de proyectar, sino comenzar a tomar conciencia del efecto de nuestras proyecciones.
La reactividad indica que nos hemos divorciado de una característica propia que deberíamos reincorporar; en cada caso, la intensidad de la reacción refleja el grado en que ese material “externo” existe a nivel interno.
Nuestra perspectiva personal tiñe todo lo que creemos registrar como realmente es. Para comenzar a identificar a nuestra sombra, precisamos darnos cuenta de la gran capacidad para proyectar de la mente, en lugar de arrogarnos certezas que sólo son válidas a nivel subjetivo.
Todo lo que admiramos o rechazamos existe en nuestro interior. Las proyecciones condicionan nuestros vínculos. Vemos en los demás nuestros aspectos proyectados y tendemos a cristalizarlos, ya sea porque:
1 - atraemos a personas que los espejan,
2 - interpretamos su comportamiento en función de nuestras características inconscientes, o
3 - las inducimos a actuarlas.
El resultado es una relación ilusoria con los demás, y nuestro entorno se convierte en una réplica de los aspectos desconocidos de nuestro propio ser.
Como afirmó Carl Jung, en el camino de la vida, detrás de infinidad de disfraces, nos encontramos una y otra vez con nosotros mismos.
Es importante aclarar que la proyección no es algo malo o bueno, sino, simplemente, una característica de todo ser humano. No es necesario esforzarnos para dejar de proyectar, sino comenzar a tomar conciencia del efecto de nuestras proyecciones.
jueves, 10 de diciembre de 2015
Entrevista en Radio Sentidos
Links de youtube de la entrevista realizada con Pato Mir con motivo de la publicación de la nueva edición de mi libro, La Sombra, con agregados a nivel teórico y con ejercicios y visualizaciones:
https://youtu.be/pagFASowBsc
https://youtu.be/pSg1F74Xgig
sábado, 31 de octubre de 2015
El amor y el poder
La lucha por el poder se manifiesta en todos los vínculos, ya sea de manera directa o encubierta. Es preciso distinguir entre el poder que nos confieren nuestro talento y nuestras aptitudes, y el poder que se utiliza para adquirir superioridad o control. Una persona puede emplear el poder para dominar a otra y aparentar una fortaleza que, en realidad, encubre su debilidad, o como estrategia para evitar el temor inconsciente a la entrega.
Jung afirmó que, donde hay amor, no existe el anhelo por el poder y que este último indica falta de amor. No obstante, todos anhelamos sentir que somos dueños de tomar decisiones y, cuando estas incluyen a otra persona, se pueden suscitar enfrentamientos recurrentes.
Una relación mutuamente satisfactoria requiere de la capacidad para renunciar a algunas de nuestras aspiraciones. Esto no equivale al sometimiento: indica que se está dispuesto a postergar la satisfacción personal por el bien de la relación.
La existencia de pautas claras en cuanto a los límites de cada uno y la comunicación de los respectivos deseos, necesidades y temores suelen ser antídotos eficaces para los desacuerdos.
domingo, 31 de mayo de 2015
Integrando la sombra.
La integración de la sombra comienza cuando, en lugar de seguir proyectándola, comenzamos a admitir su existencia.
Una tarde estaba sentada en el jardín, observando la caída del sol. Detrás, las mariposas nocturnas volaban alrededor de un farol, y su sombra proyectada las hacía parecer murciélagos gigantes que me asustaban. Sin embargo, cuando me daba vuelta para mirarlas podía verlas en su tamaño real.
Lo mismo ocurre con la sombra cuando le damos la espalda: se convierte en algo que parece terrible y amenazante, que sólo adquiere su dimensión real cuando nos atrevemos a enfrentarla.
Al percibir que tenemos las mismas características que criticamos, y que realizamos las mismas acciones que reprobamos, comenzamos a desarrollar un nivel de conciencia que nos permite ver la realidad de una manera relativamente libre de distorsiones. No obstante, lograrlo no es fácil, y se requiere una gran madurez psicológica para aceptar nuestros aspectos inconscientes repudiados.
lunes, 2 de febrero de 2015
EL DEDO ACUSADOR
El dedo acusador es una técnica sumamente útil para registrar que ha ocurrido una proyección.
Cada vez que te des cuenta de que estás apuntando el dedo acusador contra algo o alguien —ya sea el gobierno de tu país o de otro, las armas nucleares, la forma en la cual alguna persona se viste o se comporta —la mano tiene tan sólo un dedo apuntando hacia afuera, mientras que hay tres dedos que apuntan hacia ti.
Esto muestra que la verdadera lucha se encuentra en los propios niveles inconscientes. La reacción es la consecuencia de tu defensa contra tu conocimiento inconsciente de que aquello que estás enjuiciando, aquello que crees que es tan terrible allí afuera, es de hecho una característica, impulso, o patrón interno que seguramente se evidencia periódicamente en tu propia vida.
En la medida en que permanezcamos inconscientes de lo que está ocurriendo, la energía psíquica que gastamos a fin de defendernos y continuar proyectando deja de estar a nuestra disposición para ser utilizada en nuestra transformación psicológica y espiritual.
El dedo acusador es una técnica sumamente útil para registrar que ha ocurrido una proyección.
Cada vez que te des cuenta de que estás apuntando el dedo acusador contra algo o alguien —ya sea el gobierno de tu país o de otro, las armas nucleares, la forma en la cual alguna persona se viste o se comporta —la mano tiene tan sólo un dedo apuntando hacia afuera, mientras que hay tres dedos que apuntan hacia ti.
Esto muestra que la verdadera lucha se encuentra en los propios niveles inconscientes. La reacción es la consecuencia de tu defensa contra tu conocimiento inconsciente de que aquello que estás enjuiciando, aquello que crees que es tan terrible allí afuera, es de hecho una característica, impulso, o patrón interno que seguramente se evidencia periódicamente en tu propia vida.
En la medida en que permanezcamos inconscientes de lo que está ocurriendo, la energía psíquica que gastamos a fin de defendernos y continuar proyectando deja de estar a nuestra disposición para ser utilizada en nuestra transformación psicológica y espiritual.
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